Conferencia "La otra biblioteca de Babel: la IA como lector del canon literario hispanoamericano" de José Manuel De Amo
José Manuel De Amo
La IA y la autoría
Buenas tardes, pequeñas luciérnagas ✨,
El jueves 2 de octubre de 2025 asistimos a la conferencia del profesor José Manuel De Amo Sánchez-Fortún sobre la IA y la autoría. De Amo es catedrático de la Universidad de Almería en Didáctica de la Lengua y la Literatura. Como nos pareció interesante de cara a nuestras pequeñas luciérnagas, os la compartimos para que valoréis y reflexionéis acerca de ello.
José Manuel De Amo comienza su exposición con un texto de Benjamín Labatut para ponernos en conciencia de que necesitamos involucrar al alumnado en la lectura. A través de la pregunta de si la IA, dentro de la teoría borgiana, se puede considerar autora de El Quijote; es autoría o reproducción estadística. Él refuerza la idea del auditorio, ya que conoce al profesorado conectado a la reunión, a través de diferentes argumentos.
Como bien sabemos, la IA está obligada a responder acerca de cualquier pregunta o aspecto que se le pregunte. El docente trata de hacerle una trampa: preguntarle la publicación de un artículo que no se publicó y la IA te lo dice. La respuesta se traduce en falta de experiencia lectora, además del bagaje que podemos tener las personas a través de nuestra formación. El proceso de escritura de la IA es a través de un campo estadístico o de probabilidad, por lo que no cuenta con los mismos mecanismos que los seres humanos.
Entre otras pruebas, quería moverse en la frontera de “escribir un texto” o “ante un autor no humano con un proceso de probabilidad”. De Amo le pidió a la IA la reescritura del cuento Funes el memorioso de Borges con ciertas características (cierta extensión, recursos propios de Borges como metáfora del infinito, la metáfora de abstraerse…). El resultado presenta diferencias significativas con el original, pero también similitudes.
La cosa está en que una máquina no puede adivinar los dobles sentidos, las metáforas profundas y demás recursos que un lector experimentado podría adivinar. El docente se pregunta si realmente ha conseguido hacer una nueva versión de la obra original, si es plausible o no esta reescritura del cuento y, por ello, plantea dos investigaciones: objetivo final de examinar si la IA puede imitar el estilo de un autor especifico y qué piensan los lectores sobre ello (identificar los rasgos del autor y si se emplean igual o parecido, si los lectores entienden lo que la máquina quiere decir, etc.); y, percepción de los lectores, se refiere a saber si se acercaban o no a la literariedad o experiencia estética una vez leemos el texto. Se hizo lo mismo con otros autores.
La segunda investigación fue cualitativa y no cuantitativa, se usó como conejillo de indias a estudiantes de Filología Hispánica y también lectores no especializados. A estos se les preguntó qué era la literariedad y quién era el autor del texto. ¿Si sale de la IA está plagado de irregularidades literarias o lingüísticas? Hay un gran contraste entre lo que detecta la máquina y lo que el lector humano reconoce (si había sido escrito por Mariana Enríquez, Borges o la IA). Después de plantearse estas preguntas y más, llegaron a la conclusión de que un autor humano presenta variabilidad de recursos estilísticos y lenguaje, frases mucho más largas y complejas, mayor densidad léxica y mayor cantidad de neologismos y rupturas en momentos determinados. Mientras que IA siguió homogénea en todo momento, era algo compacto y homogéneo, altamente previsible (muy regular y frialdad en el texto), mejores conectores que un autor humano (cabe destacar).
El resultado presentó que el 85% del alumnado de Filología Hispánica acertaron cuál era el texto original y cuál el de la IA. A los no especializados les costó bastante (era gente de un club de lectura y alumnos que no leían mucho del grado de Magisterio). La emoción estética y la literariedad percibida, en general, abogaban por el texto original, pero bastante igual quedó la tabla comparativa; hubo bastante dificultad en determinarse por uno u otro.
En definitiva, los estudiantes de filología abogaron en su mayoría por los textos de Mariana Enríquez o Borges debido a: fluidez, ruptura léxica, más musicalidad y humanidad. El de la IA era más frío, correcto y regular.
Por otro lado, en cuanto al modo de leer de la IA, podemos ver una diferencia significativa en su comparación a la de un lector humano. Este segundo sí puede interpretar, asociar unos textos con otros o con temas o sucesos de actualidad, además de contar con pensamiento crítico. La IA, por el contrario, no tiene una opinión personal, pues recordemos que es un simple programa informático.
En conclusión, ¿pensáis que la IA y el humano podrían ser similares en algún momento? ¿Llegará la IA a implementar esa experiencia y bagaje humano a su sistema? ¿Jugamos con ventaja por el mero hecho de ser humanos y tener conciencia, opinión y pensamiento crítico?
Un luminoso saludo ✨,
vuestras profes de Spoiler: se lee.
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